Volvemos al día del amigo.
Contexto: casa de Isabel, ya de madrugada. Mesa con papas fritas, maníes, y cuanta porquería existe en este mundo. Cervezas y ceniceros van y vienen. Vasos de fernet en mano.
Situación: Isabel, Andrea y yo fumando en el patio. Se nos acerca un amigo de Isa (era la segunda o tercera vez en mi vida que lo veía, no recuerdo el nombre)
El diálogo es el siguiente:
Isabel
Negrito… ¿Y tu hermano?
Amigo de Isa
No sé. Mañana va al asado con los pibes, pero esta noche no sé que hacía. Se debe haber quedado con la novia…
Andrea
(que sí lo conocía al chico)
Miralo a “fulanito”, no sabía que estaba de novio…
Isabel
Hace rato que no lo vemos…
Amigo de Isa
Y si, ¡está mas pollerudo! Encima la mina es un mamarracho
Isabel
Ay, ¡qué sorete!
Andrea
Jajaja. ¿Tan fea es?
Amigo de Isa
No, no, no es que sea fea. Es que, no sé… Es cualquiera…
Andrea
¿Por? ¿Putita la chica?
Yo
(que en algún momento tenía que decir algo)
Jajaja Andre ¡no podés!
Amigo de Isa
No, boluda, ojalá, al contrario. Encima lo tiene dominado como si fuera un perrito…
Isabel
Claaaro, eeeellos que son taaan maaaaachos… ¡Está bien, así tiene que ser! ¡Hay que tener cortitos a los hombres, sino hacen lo que quieren!
Andrea
(que a todo esto, después me enteré que algo tuvo con el “fulanito”)
“Fulanito” es un desastre, ¡si lo sabré yo! Capaz que estar con una mina así le hace bien
Amigo de Isa
Boludas no entienden… Están saliendo hace dos meses, y la mina le atiende el celular… ¡y no le quiere chupar la pija!